Número 17
30 ciones colectivas y el uso del método comparativo en los enfoques regionales. En ambos libros encontramos una visión renova - da de las categorías que comprenden los procesos de construcción de sí y del Otro, derivada de la investiga - ción histórica, geográfica, sociológica y antropológica. Las fronteras entre las categorías binarias y opuestas, clásicas en el nivel grupal y conceptual, se abren para incursionar en la heterogeneidad de los componen- tes raciales, étnicos y nacionales, corroborando la ne - cesidad de pensar las categorías desde la multiplicidad de pertenencias y modos de pertenecer, resultado de los procesos históricos y mestizajes. Algunos trabajos parecen, efectivamente, dia - logar, y otros sostienen posturas distintas sobre el mestizaje y el uso de las propias categorías. La crítica a los estudios clásicos es una constante en la obra, sustentada y propositiva, parte de un conocimiento del estado del arte, de allí también la posibilidad de renovar, que es, pues, una cualidad más de los dos libros, ya que, excepcionalmente se encuentra una cr������ ���� ��������� �� ������������������� ���� ������� ítica sin sustento y descontextualizada y/o indife - rente de los aportes previos. El objetivo explícito –se señala-- es introducir in - novaciones teórico metodológicas que derivan del trabajo interdisciplinario, reconocer las contribucio - nes de África y romper con la jerarquización de las diversidades implícitas en denominaciones clásicas. Este propósito se cumple plenamente, independien - temente de que la polémica está abierta; lo impor - tante es seguir profundizando y mantener un espí - ritu crítico sobre nuestro quehacer como científicas (os) sociales. La pretensión expresada en el prólogo de ambas publicaciones de incursionar en la reno- vación teórica y metodológica, no se queda en un anunciado (enunciado) sino que fundamentalmen- te se encuentra en los trabajos . Una primera nota de conjunto son las introduc - ciones que escriben ambas coordinadoras. En estas se inicia el análisis de las problemáticas y la críti - ca a nivel conceptual, ya que se hacen explícitas las definiciones y se contextualizan los estudios sobre la “cuestión negra”. En ambos casos, se exponen de manera sintética los debates y las aportaciones de cada uno de los trabajos, por lo que el lector encuen - tra una excelente guía y motivación para la lectura. Comparto una lectura de la obra en su conjun - to; esto es, pienso que deben leerse los dos libros, en lo posible, simultáneamente, ya sea siguiendo la estructura organizada por las coordinadoras, o inte - grando la historia de grupos y comparando expe - riencias nacionales. Así, la lectura de la obra puede hacerse en varios sentidos. Este puede ser el caso de los Afrodescendientes en Nicaragua y, en particular, en la Costa Atlántica con sus procesos de autonomía y empoderamientos de las mujeres costeñas. Tam - bién, es posible seguir la historia de determinados grupos, por ejemplo, la de los garífunas en Honduras y Belice, por ejemplo. El camino elegido en esta reseña es intercalar una breve semblanza de algunos trabajos de los dos libros, a manera de ejemplo de lo que el lector pue - de conocer en cada uno, y para su lectura simult��á - nea , que es complementaria y permite profundizar en distintas líneas de análisis. LIBRO PRIMERO. El primero es Mestizaje, Dife - rencias y nación. Lo negro en América Central y el Caribe, Elisabeth Cunin (coordinadora). Proyectos nacionales y categorizaciones étnico raciales. Los garífuna hondureños y los significados de “negro” en los años 1930 y 1940, Mark Anderson. “Pertenecer y no pertenecer”, Diferencia, etnicidad y clasificación en la Jamaica colonial, Verene A. Shepherd. Mestiza - je y Racismo. La presencia de “lo negro” en el mesti - zaje, Peter Wade. Mestizaje, cotidianidad y las prácti - cas contemporáneas del racismo en México, Mónica G. Moreno Figueroa. Afrodescendientes e indígena:
RkJQdWJsaXNoZXIy MTA3MTQ=