Número 17
41 utilidades a que ellos tienen derecho, como interés o fruto del capital que han invertido en la especulación. 1 La represión y el martirio Las dos primeras décadas del siglo XX peruano están marcadas por la llamada República Aristocrática, tér - mino acuñado por Jorge Basadre en su monumental obra Historia de la República del Perú , la cual se ca- racterizó por la preeminencia de la clase oligárquica en prácticamente todos los aspectos de la vida eco - nómica y política del país, así como un importante periodo industrializador que provocó la dependencia casi total al capital extranjero y la implantación de nuevas tecnologías, las cuales llevaron a un incre - mento en la necesidad de mano de obra. Durante el primer periodo presidencial de José Pardo (1904-1908), una serie de huelgas y mítines públicos fueron promovidos en la ciudad de Lima, en la que el anarquismo tuvo un importante papel como impulsor de las mismas. La organización de los traba - jadores contribuyó además a la formación de las pri - meras asociaciones obreras, también de orientación anarquista. Un ejemplo de este proceso organizador puede ser apreciado en la huelga de trabajadores del puer - to del Callao en 1904, que si bien no fue la prime - ra que se producía en este contexto, su desarrollo y consecuencias resultan claves para entender este proceso. La violencia de la represión de esta huelga por parte de las fuerzas del orden, dio como resulta - do el surgimiento del primer mártir del anarquismo peruano: Florencio Aliaga, muerto en manos de la policía. Este episodio fue seguido de cerca por los re - dactores de Los Parias , quienes dedicaron un núme- ro especial a dar cuenta de las causas, el desarrollo y consecuencias de esta huelga, que alcanzó grandes proporciones, al hacerse extensiva a amplios secto - res de la industria, que protestaban, entre otras razo - 1 Tassara, Glicerio, “Comentarios sobre las huelgas”, Los Parias , Lima, año I, núm. 3, junio de 1904, p. 1. nes, por la reducción de salarios y las largas jornadas laborales. La represión de esta huelga, que culminó con la muerte de Aliaga fue duramente criticada, toda vez que: “este recurso de fuerza no soluciona nada, apenas si aplaza el conflicto, que cada vez se presenta más vigoroso y resistente”. 2 Los paros generales, como expresión por demás contundente de la acción directa lograron el alcance de importantes logros, como la reducción de la jor - nada laboral y la eliminación del trabajo nocturno, hasta el año de 1919, cuando se logró el estableci - miento de la jornada laboral de 8 horas. En este contexto, los temas de la violencia y la 2 Tassara, Glicerio, “Comentarios sobre las huelgas”, Los Parias , Lima, año I, núm. 3, junio de 1904, p. 1. José Pardo y Barreda (1884-1937)
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