Número 17

56 a lo largo de las orillas de los lagos, como mejor pudo. “En el punto donde el río entra a la Bahía de Chetu - mal, los españoles hallaron una pequeña población, donde todos se embarcaron otra vez y pasaron a lo largo de la costa tres leguas hacia la población de Chetumal”. 11 Ante el avance de los españoles, los ma - yas de Chetumal abandonaron su ciudad y sus 2000 casas, y se asentaron en un poblado al norte, desde el que organizaron la resistencia. Al respecto, Dávila menciona: “… después de llegados, hallamos el pueblo desamparado de los indios, sin haber en él nadie, e habiéndole visto e ser el asiento muy bueno y haber en él muchos mayzales y ser pueblo de mucha fruta, e sobre todo, pareciéndome ser pueblo de más seguridad para nosotros, acordé de asentar en él…” 12 Dávila dio a la nueva fundación el nombre de Vi - lla Real. Pronto, la resistencia indígena se expresó abier - tamente. “Después de cerca de dos meses de su arri - bo a Chetumal, Dávila supo de ciertos indios que el hostil cacique de Chetumal había reunido a sus gue - rreros en el pueblo de Chequitaquil, lugar bien esco - gido, de difícil acceso, en la costa y cerca de cuatro leguas arriba de Villa Real” 13 Los españoles abatieron a sus adversarios y en este pueblo hallaron los teso - ros buscados “…máscaras de oro y turquesa, otros ornamentos de oro y piedras semipreciosas.” 14 Des- pués de un intento infructuoso por asegurar la leal - tad que los mayas le habían prometido en su camino a Chetumal, Dávila decidió regresar, no sin grandes apuros a Villa Real de Chetumal: “… Se embarcaron entonces los españoles (en 11  Ibid , p.109. 12  Ibid , p.109. 13  Ibid , p.110. 14  Ibid , p.110. Bacalar), y se abrieron camino con seguridad en su retorno a Villa Real por la randa de ca - nales que cubrían el territorio. Fue ocasión de gozo el regreso de Dávila y su gente a Villa Real. Ellos y los que se quedaron dieron mu - chas gracias a Dios, teniendo su retorno como ´un milagro muy grande´. Solemnes ceremo - nias religiosas se celebraron en la iglesia que había sido construida en la población.” 15 Finalmente, en el otoño de 1532: “… se prepararon los españoles a abandonar Villa Real de Chetumal. Las cruces cristianas que habían erigido en la población fueron cuidadosamente retiradas y la iglesia fue desmantelada .” 16 Dávila llegó a Puerto Caballos, Honduras, siete meses después. Siguiendo el curso de la historia de la región, en 1544, en una nueva ofensiva orientada a arrasar con todo signo de resistencia de uno de los más poderosos y belicosos cacicazgos mayas: Uaymil-Chetumal, Mel - chor y Alonso Pacheco sometieron finalmente la pro - vincia y fundaron el centro de población de Bacalar, al que dieron el nombre de Salamanca de Bacalar. 17 Gran parte de los Mayas de esta provincia fueron aniquila - dos en esta ofensiva; otra parte se retiró a posiciones de refugio, desde las cuales organizaron una resisten - cia que perduró durante siglo y medio. Como lo hicie - ran los mayas años después, durante la Guerra de Cas - tas, muchos de ellos migraron hacia el actual territorio de Belice, hacia la región de Tipú; otros alcanzaron la región lacustre del Petén guatemalteco. 18 Uaymil-Chetumal, que había sido una próspera provincia, nunca recobró su importancia. 19 El comer - 15  Ibid , pp.121-122. 16  Ibid , p.126. 17  Ibid , p.241. 18  Ibid , p.243. 19  Fray Lorenzo de Bienvenida a la Corona, C. 1544-50. Mé -

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