Número 17

57 cio peninsular quedó desarticulado, la especialización regional, que indudablemente había contribuido al gran desarrollo económico y demográfico de Waymil- Chetumal, fue abandonada o sustituida: la miel (ver Oviedo) el cacao y el algodón prehispánico, dejaron de ser productos privilegiados. Con el colapso del sis - tema económico, se desfiguró la red de poblaciones que constituían la provincia: Chinante, Chequitaquil, Yumpeten, Macanha, Macanche, Chanlacah, Chable, Uaytibal, Puncuy, Bolonkak y Zacluum. 20 Filiación de Oxtankah, La Iglesia y la antigua Chetumal. Como vemos, Escalona Ramos pensó que la capilla que existe en el extremo norte de Oxtankah, es la misma que construyó Alonso Dávila durante su cor - ta estancia en Chetumal -1532- Fue él precisamen - te quien expuso por primera vez esta idea y lo hizo plenamente convencido de que así era. La propuesta de Escalona Ramos implicaba una equivalencia entre Oxtankah y Chetumal, pues las fuentes del Siglo XVI indican que la capilla fue construida precisamente en el Chetumal que los indígenas abandonaron ante el avance de los españoles. Otros investigadores han impugnado esa hipótesis: piensan que la antigua Chetumal se encontraba en Belice, no lejos de la des - embocadura del río Hondo, en el camino a Tipú. La diferencia se debe a la existencia de relatos contra - dictorios, uno de Alonso de Luján y del propio Dávi - la y otro de las rutas de los viajes que realizaron los franciscanos Fuensalida y Órbita. Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés, en su descripción de la exploración del Adelantado Mon - tejo de la Costa Oriental de Yucatán en el año 1528, menciona que Chetumal era: “… un pueblo de dos mil casas, a dos leguas de la costa de la mar, e cuasi cercado de agua, porque la costa esta de la una parte e xico 359 y Cédula del 1 de junio, C 1549, AGI, México 2999. 20  Villa-Rojas, Alfonso, 1945, p.8. la laguna de la otra, e tiene una entrada, por tierra, de dos tiros de ballesta.”. 21 Alonso Dávila, en su relación de 1533, al referirse al repliegue de sus fuerzas a la Villa Real de Chetu - mal, después de una fracasada expedición punitiva a la provincia de Cochuah, menciona: “… e porque de allí (seguramente Bacalar) adelante no había camino por tierra a causa de haber grandes lagunas de agua en medio, aunque importuné mucho a los señores por ello, determinamos de embarcarnos en ca- noas y pasar de la otra banda de la laguna, que será cerca media legua de travesía, y de allí fui a salir a un puerto que está a la costa, do hice a los señores que llevasen las canoas por el agua abajo, y nos embarcamos, y por la mar fuimos tres leguas hasta llegar al di - cho pueblo de Chetumal…” 22 De acuerdo a la interpretación de estas dos des- cripciones, la correspondencia entre la antigua Che - tumal y Oxtankah es incuestionable y la idea de asig - narle a Oxtankah-Chetumal el carácter de “cuna del mestizaje de México”, al hacer alusión a la descen - dencia de Gonzalo Guerrero, en su relación con una de las hijas del señor de Chetumal, estaría justificada. La descripción de la controversia es relativamen - te tardía. Según el relato de Fray Diego López de Co - golludo, publicado en 1688, en el viaje de evangeliza - ción que en 1618 hicieran al norte del actual Belice y la región de Tipú, Bartolomé de Fuensalida y Juan de Órbita, tomaron la siguiente ruta: “… salieron de Bakhalál los religiosos y el al - calde (de Salamanca de Bacalar, Andrés Carri - llo) en su compañía, a los principios de mayo, por la laguna en cuya ribera está fundada la 21  Oviedo y Valdés, Gonzalo Fernández de, 1959, III, p.415. 22  Chamberlain, Robert S., 1974, p. 64.

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