Número 20
20 Más allá de la atención mediática que tal aconte - cimiento generó, en el que fallecieron 65 mineros y sólo se han recuperado dos cuerpos, se debe consi- derar el trasfondo que rodea las condiciones de tra - bajo de este sector, las cuales se hicieron evidentes con la negligencia de la empresa, que ignoró las ad - vertencias que indicaban una alta concentración de gas al interior de la mina, lo que finalmente ocasionó la catástrofe, así como la poca estabilidad laboral im - puesta a sus empleados. Por otro lado, fue objeto de crítica la poca disposi - ción del gobierno mexicano para realizar el rescate de los trabajadores sepultados, así como la posición que tomaría para sancionar la negligencia de la empresami- nera y evaluar la responsabilidad de los funcionarios a cargo de otorgar permisos y de supervisar las condicio - nes de seguridad de las minas, todas cuestiones que a siete años de la catástrofe siguen sin ser resueltas. Pasta de Conchos ha destacado como uno de los más grandes desastres mineros en México. Sin em - bargo, la actividad minera en nuestro país no ha es - tado exenta de catástrofes de diferente tipo, desde derrumbes hasta enfermedades causadas por el uso de sustancias químicas sin la adecuada protección o la inhalación de gases nocivos, como ha sido el caso de Mazapil (Zacatecas) o de Cuzcatlán (Oaxaca), por mencionar algunos. La dominancia de la actividad minera por parte El economista. Nerilicón Injusticia olímpica, Fisgón
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