Número 20

35 Ojo de Agua y una violencia que crece como espiral Ezequiel Maldonado E ste jueves 14 de marzo, la violencia siguió causando estragos en - tre la inerme población de Ojo de Agua, apenas a 30 kilómetros al norte de la Ciudad de México. Un asalto a parroquianos y personal del café “Cacao”, Bulevar Ojo de Agua esquina con Manzana, au - mentó el temor/terror de nuevos y renovados ataques de una de - lincuencia que se desplaza en esta población, parte del Municipio Tecámac, con total impunidad, como fue la percepción de los asalta - dos: entraron dos personas y pidieron servicio; posteriormente, una tercera inició el asalto bajo el grito, “Aquí ya nos llevó la chingada”. Amagaron al cajero del café, entraron a la cocina y despojaron de sus pertenencias al personal, por igual a los clientes del estableci- miento bajo la amenaza: “Estamos ansiosos por matar a al que se oponga”. Por fortuna imperó la calma en los robados y no hubo des - gracia que lamentar, pero no siempre es así. Eran las 10.05 de la noche cuando estos tres individuos inicia - ron el atraco; al despojo de dinero, relojes, celulares, esclavas, se sumó la actitud cínica de quienes, al amparo de la impunidad, ac - túan con prepotencia pues todavía comieron unos sándwiches que habían solicitado los clientes. Con toda la calma, de quienes se desplazan sin temor alguno, salieron caminando; atraco y comilo - na en un lapso de cinco minutos. Unos segundos transcurrieron y pasó una patrulla: se les dio santo y seña “por ahí van, se dieron la vuelta”; la policía siguió su camino de frente. La percepción inicial de parroquianos y personal del café se convirtió en certeza: poli - cía y delincuencia actúan con intereses similares; la delincuencia se muestra soberbia pues no hubo ni habrá castigo policiaco; ¿cuál es la delincuencia organizada y cuál la desorganizada? ¿en qué barrio, plaza, bulevar, se llevará a cabo el siguiente atraco? ¿Si la policía se sigue de largo a quién acudir o tomar la ley por propia mano? No es nuevo este clima de violencia en la zona y en todo el Estado de México. Hace apenas unos días nos enteramos del secuestro de dos jóvenes, entre 13-15 años: los delincuentes entraron la escuela y se las llevaron bajo la mirada impotente de otros(as) niños, jóve -

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