Número 22

11 La intervención del Estado chileno, a través de la institucionalidad multicultural en salud y determina - do por el Servicio de Salud Araucanía Sur, ha insistido en reproducir un discurso culturalista, esencialista e ideal de lo mapuche, el que les permite intervenir de manera más reducida y asistencialista para un su - puesto bienestar de las comunidades mapuche. De esta forma se han concentrado acciones tendientes a resolver necesidades puntuales que precisamente son producto de las brechas estructurales y sociocul- turales no abordadas, tales como entrega de ante- ojos, prótesis dentales, compra de medicamentos, financiamiento de exámenes, compra de servicios para exámenes de laboratorio, y realización de ope - rativos asistenciales (Sáez). Inclusive, se ha llegado a pensar que las señaléticas en mapudungun en un centro de salud es “interculturalidad” (no he cono - cido ninguna papay o peñi que las haya podido leer). La institucionalidad actual ha ignorado en térmi - nos operativos las verdaderas cuestiones de fondo respecto de la situación de salud de las comunidades mapuche como lo son las determinantes estructu- rales, históricas y socioculturales que influyen en la salud de nuestras comunidades, como lo son la po- sesión territorial, la subordinación y la marginación en la estructura socioeconómica y política chilena. En este sentido, la interculturalidad va sirviendo para disfrazar y mas bien opacar situaciones de desigual - dad tal como se ha hecho en otras zonas de concen - tración de población indígena. 7 7  Para más información, ver Ramirez.

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