Número 22

14 tro de Salud Intercultural Boroa Filulawen, gestiona - do por la Coordinadora de Salud del mismo nombre, organización que obviamente debió adecuar sus pa - rámetros organizativos a los exigidos por el Estado chileno, cuestión que naturalmente aún no cuenta con un consenso de parte de los líderes locales. El Centro de Salud Intercultural Boroa Filulawen fue inaugurado en diciembre de 2003 y su puesta en marcha partió en junio del año siguiente, luego de un fuerte trabajo organizacional que incluyó desde la suma progresiva de comunidades del territorio his - tórico de Boroa ( forowe ) hasta el compromiso polí - tico de la otrora ministra de salud Michelle Bachelet para la creación de su Centro de Salud Intercultural, en un momento en el que estaban problematizando y configurando su Modelo de Salud. Hasta aquí, y a la fecha, el Servicio de Salud ha reiterado su com - promiso con dicha iniciativa que se encuentra dando resolución a diversos problemas de salud con una respuesta diferenciada desde los saberes mapuche, populares, y desde la medicina oficial. 11 La operatividad de este Centro de Salud está condicionada por los recursos que mensualmente el Servicio de Salud Araucanía Sur les proporciona. Esto se lleva a cabo a partir de un convenio de prestación de servicios a través del cual la Coordinadora de Sa - lud Boroa Filulawen se compromete a “ejecutar ac - ciones de salud” oficiales “nominadas”, estandariza - das, valorizadas y finalmente evacuadas a un registro estadístico mensual (REM) del Servicio de Salud. Se requiere un mínimo de atenciones en salud para que así el mismo Servicio pueda pagarles mensualmen - te una cantidad de recursos fijos (según dice el con - venio), independientemente de las prestaciones de salud oficial realizadas, e independientemente de las “acciones interculturales” que realice y que supues - tamente el Servicio de Salud valora e impulsa en su “Política Nacional de Salud y Pueblos Indígenas”. De no realizar o entregar estas estadísticas men - suales valorizadas, tal cual política neoliberal y mer - cantil, los recursos no son depositados en las arcas de la organización y no se pagan los costos que per - miten el funcionamiento del Centro de Salud. Ese es el único medio de financiamiento que posee el Cen - tro de Salud para su Modelo de Salud Intercultural. El apoyo del Estado al modelo se reduce a esos fondos que según los mismos dirigentes son insuficientes y que les dificulta realizar acciones que vayan dirigidos a abordar la salud, mas allá del tratamiento biológi - co de la enfermedad. Es decir, el financiamiento me - diante el cual el Ministerio de Salud apoya a dicha experiencia les determina a producir únicamente ac- ciones curativas, tal cual un centro de salud común. Esas son las acciones que dicha entidad valora en pe - sos ($); no así las actividades de prevención y promo - 11  Es necesario señalar que los límites entre un modelo de salud y otro son más bien difusos e influenciados mutua- mente.

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