Número 22

27 y los mega mercados, 3) en los flujos financieros, 4) en la investigación científica y tecnológica, 5) en las armas de destrucción masiva, 6) en los medios de comunicación masiva y 7) en las organizacio - nes internacionales, como el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU), por ejemplo. Pero, paralela y dialécticamente a este predominio, también debemos tomar en cuenta su contraparte, esto es, el carácter pluridimensional de la crisis capitalista actual: económica, social, mi- litar, política, geopolítica, moral, epistémica, cultu - ral, intelectual, de alimentos, de materias primas, de energía y del ambiente. Esta imperialización mantiene una dimensión militar, que en un trabajo reciente de mi autoría, Es- tudiando la contrainsurgencia de Estados Unidos: manuales, mentalidades y uso de la antropología , denominó como  terrorismo global de Estado 5 para caracterizar la política de violencia perpetrada por aparatos estatales imperialistas en el ámbito mun - dial contra pueblos y gobiernos con el propósito de infundir terror y en violación de las normas del de - recho nacional e internacional. Sostengo que en el estudio y análisis del terrorismo se ha enfatizado el terrorismo individual y el de grupos clandestinos de todo el espectro político, obviando y dejando a un lado el papel del imperialismo estadounidense y los estados capitalistas en la organización del terroris - mo interno y en el ámbito internacional. El terroris - mo global de Estado violenta los marcos legítimos, ideológicos y políticos de la represión ‘legal’ (la jus - tificada por el marco jurídico internacional) y apela a ‘métodos no convencionales’, a la vez extensivos e intensivos, para aniquilar a la oposición política y la protesta social a nivel planetario. Valqui considera que la devastación mundial de seres humanos y naturaleza es propia del capitalis - mo desde su surgimiento, pero que en pleno siglo 5  Gilberto López y Rivas. Estudiando la contrainsur- gencia de Estados Unidos: manuales, mentalidades y uso de la antropología . México: Ocean Sur, 2013. XXI, con la transnacionalización actual, se ha exa - cerbado exponencialmente la violencia sistémica y el anti humanismo que le caracteriza; sostiene que los procesos de reproducción del capital y su bús- queda insaciable por la ganancia son incompatibles con la vida tanto humana, como de la propia na - turaleza, que este sistema destruye de manera in - tegral. Así, el capitalismo transnacional es descrito como expoliador, despótico, depredador, genocida y terrorista, y se vive como una verdadera tragedia social, como lo podemos constatar en nuestro país. Esto es, el capitalismo en esencia fue, es y será vio - lencia sistémica. 6 En esa dirección, las descripciones que hace Valqui del extractivismo minero, con su destrucción del medio ambiente, ríos, lagunas, flora, fauna, vida humana, biodiversidad, para el caso del Perú, México, Chile, etcétera, constituyen un mate - rial riquísimo para fundamentar las luchas contra la minería abierta que, como en Morelos, amenaza los territorios, especialmente los indígenas, acorde a las investigaciones realizadas por nuestro colega Eckart Boege. 7 La imperialización, por otra parte, constituye una forma nueva de reparto del mundo entre Es - tados Unidos, Japón, Alemania, Rusia y China que puede llevar a guerras inter-imperialistas. No obs - tante, Estados Unidos, como poder hegemónico, ha instaurado en todo el planeta la barbarie como proceso devastador del género humano y la natu - raleza. El terrorismo global de Estado o terrorismo trasnacional , cuenta con la complicidad de la ONU y los gobiernos supuestamente democráticos, que establecen, paradójicamente, una democracia des - pojada de todo contenido participativo, con viola - 6  “Marx vive: Derrumbe del capitalismo, comple- jidad de una totalidad violenta. Tomo II”, de Camilo Valqui Cachi, México: UAG, UACM, 2012. 7  Ver: Eckart Boege. “La minería industrial en territo- rios bioculturales de los pueblos indígenas. El despojo de los indígenas de sus territorios en el siglo XXI. ” Re- belión , 4 de junio del 2013

RkJQdWJsaXNoZXIy MTA3MTQ=