Número 22

31 derecho a la autodeterminación, la salvaguarda de los recursos estratégicos y naturales, las autono- mías indígenas, las democracias participativas; todo ello en aras de alcanzar el “paraíso terrenal” que significa la sociedad del mercado proyectada como el ideal a realizar por una sociedad de consumido - res desclasados, apátridas y apolíticos. Se pretende que el mundo que ofrece la mundialización neolibe - ral en sus variantes estadounidense y europea sea el único posible, sin alternativa viable, y que la única opción realista debe ser el conformismo social y la resignación política. En el V Congreso Internacional de Cultura y De - sarrollo, efectuado en La Habana, se destacó: “Nueva expresión de la violencia, la corrien - te homogenéizante amenaza con ahogar la diversidad cultural y con borrar el rostro de las naciones y de los múltiples sectores que conviven en ellas...En el día de hoy, defen - der la diversidad cultural equivale a contri - buir a preservar el futuro de la humanidad” (V Congreso Internacional de Cultura y De - sarrollo. En defensa de la diversidad cultu - ral. La Habana, Cuba. 11 A 14 de junio de 2007 http://www.lacult.org/docc/Informe_ Cult_y_Des_esp.pdf p, 1.) Pese a esta maquinaria militar, policial, econó- mica, cultural, ideológica y política desplegada por las fuerzas del mercado y sus asociados en el Estado y los poderes fácticos, tiene lugar en el ámbito pla - netario —y también en nuestro país— la resistencia de los explotados: pueblos originarios, afro descen- dientes, mujeres, homosexuales, jóvenes, obreros y Villa en 1916. Ver: Gilberto López y Rivas, “La amnesia conveniente; los libros de historia frente a los Estados Unidos” en Secuestro de la memoria. Un debate sobre los libros de texto gratuito de historia de México , Mé- xico: Delegación D-II-1A-1, Sección 10, SNTE-Colegio Mexicano de Antropólogos, A. C., 1993. Pp. 95-100. aun sectores intermedios que conforman el pueblo nación, se manifiestan contra los efectos depreda - torios del neoliberalismo. En cada uno de nuestros países latinoamerica - nos, se han ido constituyendo los pueblos-nación a través de la participación de los distintos agrupa - mientos étnico-clasistas, objetivamente explotados y oprimidos, en las respectivas contiendas indepen - dentistas, contra las intervenciones extranjeras, lu - chas liberadoras, anti dictatoriales y de transforma - ción social que fueron conformando a su vez una cultura nacional popular , por ende, representativa del cúmulo de rebeldías e insumisiones. Esta cultura nacional popular es el sedimento de las resistencias y del afán por un futuro donde la diversidad cultural sea patrimonio de la humanidad 11 . 11  Estas ideas y conceptos -pueblo-nación, cultura na- cional popular, étnico-nacional, etcétera-- constituyen un aspecto importante de la llamada Cuestión Nacio- nal que he desarrollado en otros textos: Gilberto López y Rivas. Nación y Pueblos Indios en el Neoliberalismo . México: Plaza y Valdés, 1995, 1996; Alicia Castellanos Guerrero y Gilberto López y Rivas. El Debate de la Na-

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