Número 23
18 catli, (piedra del Cerro Xochicalco) el otro Xicatetli, vasija o jícara de piedra: ¿sería Xochicatetli algún general vencido o vencedor el que dio nombre al cerro? Esto es proceder por conjeturas. Vemos que toda la provincia de Cuernavaca es abundantísima en flores. Al mismo tiempo sabemos que la fábrica de jícaras es al Sudeste de Cuernavaca, en la pro - vincia de Olinalá, y en Acapetlahuaya. ¿Sería de aquí Xicatetlí? Sobre esto puede el juicio caminar, aunque por sendas obscuras. Si el castillo estuviese íntegro; si hubiese quien entendiese la verdadera significación de los jeroglíficos mexicanos, entonces se desvanecería toda duda; interior contentémonos con ver la única, (9) 11 antigüedad Mexicana existen - te, digna de toda consideración. 34. Por ella, como al principio dije, se verifica que la nación mexicana era instruida; porque los co - nocimientos de arquitectura abrazan otros muchos que le son necesarios: sabían la escultura, y lo que es más digno de considerar, sabían la astronomía, como hago patente por la siguiente observación. En Cuernavaca, observé la declinación de la aguja de diez grados al Nordeste; llegado al castillo observé su posición, la que es constante a los cuatro puntos cardinales, precisamente como si en su construcción hubiesen corregido los diez grados de declinación al Nordeste. ¿Cómo los indios supieron tomar el verda - dero Norte, o echar una exacta meridiana? Esto su - pone muchas y exactas observaciones astronómicas: (10) 12 también la plazuela se halla dispuesta en la mis - 11 (9) Cuando se escribió esto no se tenía noticia del que úl- timamente se registró en Papantla [pirámide del Tajín], de que se dio noticia en la Gazeta [ de México, martes 12 de julio de 1985, núm. 42. Pág. 340-351] ni tampoco se sabía que el abate Clavijero estaba escribiendo la historia de los indios mexica- nos, en la que expone noticia acerca de otras antigüedades. 12 (10) Monsieur de Ilalande en su astronomía dice: que los egipcios poseyeron conocimientos astronómicos, y dice, de que dispusieron las fachadas de las pirámides, precisamente correspondientes a los cuatro puntos cardinales, según las observaciones de M. Cheselles; pero tratando de los mexica- ma dirección. No sabemos que los indios conociesen las propiedades del imán, o por lo menos no usaban de fierro para poder fabricar agujas magnéticas. 35. Que supiesen la táctica lo vemos en la dis - posición de todas las fortalezas de Xochicalco, tan nos, les niega todo conocimiento astronómico. Si observase el Castillo de Xochicalco, o si da ascenso a mis observacio- nes, será necesario que en una nueva edición enmiende este artículo, y confiese los profundos conocimientos de astrono- mía que poseían los mexicanos. La paridad es idéntica, a más de que la sabia explicación que ha impreso el abate Clavijero del calendario mexicano desvanece toda duda.
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