Número 23

35 maniobra, que consistió en el acarreo de personas de Tetlama a la ciudad de Cuernavaca el 19 de junio, con el fin de presentar al gobernador del estado su inconformidad por no apoyar la instauración de la mina, repitiendo la calumnia pública mediante car - teles de factura evidentemente empresarial contra varios de los opositores externos, incluidos tres de los investigadores del INAH e incluso de amenaza a los medios de comunicación (fotos 5 y 6). La misma consigna de que “el cianuro no mata”, repetida una y otra vez por los empleados de la mi - nera que irrumpieron en la reunión informativa refe - rida del 14 de febrero, reiterada en carteles en la ci - tada manifestación en Cuernavaca, fue escrita junto con otras consignas en muros de Tetlama. De acuer - do con testimonios locales, la empresa distribuyó la pintura mediante una de sus camionetas. No se trata de acciones aisladas ni de origen local, sino de medi - das de factura empresarial. A pesar de los testimo - nios y denuncias al respecto, la empresa de capital canadiense no ha recibido señalamiento ni amones- tación alguna por parte de las diversas autoridades. A su vez, la empresa ha financiado anuncios tele - visivos donde proclama que su iniciativa minera ca - rece por completo de efectos nocivos de cualquier especie. Este tipo de falsedades develadas en la reso - lución misma de la Semarnat, tampoco han sido mo - tivo alguno de señalamiento. A pesar del discurso del gobernador del estado en contra de dicha iniciativa, en los hechos el proceder de la estructura de gobier - no ha sido en general inercial e insuficiente. Sólo a partir de presiones provenientes del movimiento so - cial contra la mina es que el gobierno estatal inició algunas medidas de cuestionamiento a la minera, sin estrategia clara y sin articulación entre diversas dependencias. En ese sentido, las dependencias sa - nitarias y educativas del estado han brillado por su ausencia. Ello explica que la empresa opere con im - punidad mediante la serie de intervenciones atenta - torias ya mencionadas. Un testimonio al respecto es el de una habi - tante de Tetlama, quien inquirió al médico adscrito al centro de salud de la localidad acerca de si el cianuro es tóxico. El facultativo le respondió que por supuesto. La inquirente le preguntó entonces por qué advierte sobre los riesgos de la hiperten - sión arterial y de la diabetes a los pacientes y no habla del cianuro, a lo cual el médico le confió que Fotos 5 y 6. ¿Qué prefieres, 500 delincuentes o 500 mineros?. Algunos de los carteles expuestos por habitantes de Tetlama a favor de la mina, incluyendo menciones calumniosas a académicos opositores a la misma, Cuernavaca, Morelos, 19 de junio de 2013.

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