Número 23
37 sanitario y patrimonial de su iniciativa. Así, en la ex - posición sobre este tema llevada a cabo en el Museo de Xochicalco, los empleados de la empresa inten- taron sabotear la presentación; por ejemplo, cada vez que se mencionaba al cianuro o al consumo de agua, algunos de los asistentes interrumpían a gritos. Fue gracias a la prudencia de los investigadores y al hecho de que se conminase con firmeza luego a los vociferantes a expresarse de manera ordenada que la situación no desembocó en incidentes mayores. El mismo proceder llevó a cabo la empresa en la presentación pública de su MIA el 21 de febrero en Temixco, donde además, en el momento en que se iniciaron las ponencias que cuestionaban a la MIA, los asistentes acarreados desde Tetlama fueron lle - vados fuera del recinto para que no escuchasen los cuestionamientos respectivos. En esa ocasión, el re - presentante legal de la empresa, paradójicamente, señaló de manera explícita como “agitadores” y “en - venenadores” a quienes llevan a cabo procesos de información pública sobre los efectos nocivos previ - sibles de la iniciativa minera. 12 La empresa prtetende proyectarse como respe- tuosa del medio ambiente y preocupada por el em- pleo de los habitantes de Tetlama, por su salud, su educación y su bienestar en general. La construcción activa de esta perspectiva ha implicado la sataniza - ción de todo aquel que emita un cuestionamiento a la iniciativa minera. ¿Cómo analizar los efectos que genera este tipo de desinformación? Se trata de una ignorancia cons - truida en función del interés económico de la empre- sa y de sus empleados. Pero además de esa desinfor - mación cuidadosamente generada, de acuerdo con los testimonios recibidos, impera el miedo entre los opositores locales y en particular entre los integran - 12 Como fuente de referencia, cabe señalar que el mismo oficio resolutivo de la Semarnat del 5 de junio menciona en su página 7 que la Unidad Coordinadora de Participación Social y Transparencia de la Semarnat (UCPAST) solicitó y obtuvo permiso para video grabar el evento del 21 de febrero. tes más vulnerables de sus familias. El clima de temor permea a los mismos profesores y personal médico asignados la comunidad. Estos hechos suceden en la ausencia absoluta de una propuesta de información e intervención por parte de las instancias educativas y sanitarias del gobierno estatal. Se trata entonces de una afectación contra el bienestar de la población y también contra sus de - rechos humanos. La información, en síntesis, resulta subversiva para los fines de la empresa. CONTRATOS QUE LA EMPRESA IMPONE Y OTROS MECANISMOS DE CONTROL SOCIAL De acuerdo con información proveniente del movi - miento social generado en Morelos contra la inicia - tiva de la empresa, ésta ha impuesto a los núcleos agrarios de Palpan, Tlajotla, Pueblo Grande, Mia - catlán, Coatetelco, Cuentepec y Alpuyeca, todos comprendidos dentro de sus concesiones mineras, contratos discrecionales que favorecen desequilibra - damente a la empresa: “…Con una oferta de cien mil pesos, la em - presa se presenta con un contrato ya elabo - rado con las autoridades de los comisaria- dos de bienes comunales o ejidales –según corresponda-, para que éstos autoricen el permiso de ocupación temporal anual de sus tierras comunales y/o ejidales con el pro - pósito de realizar la etapa de exploración, sin una consulta previa, libre e informada y aprovechándose de la desinformación reinante en las comunidades para imponer un convenio entre ejido y empresa, entera - mente beneficioso para ésta . Ejemplos: - En la cláusula 7ª del contrato empresa-nú - cleo agrario, se consigna que “ é ste contrato de exploración es prorrogable un año más, con opción a suscribir un contrato que in- cluya el establecimiento de una mina y la explotación de material por un tiempo mayor” .
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