Número 23
47 una demanda creciente de clientes, acosados por los riesgos cada vez más frecuentes de daños a la pro - piedad, los bienes, la vida y la salud en los espacios urbanos. Por otro lado, coadyuvan a favor de esta demanda de servicios privados de seguridad que si - gue a la alza, la construcción mediática del miedo y la convicción de que la policía y la procuración de justi - cia son un tanto ineficaces y otro tanto cómplices del crimen organizado. Pocos ciudadanos se preguntan por el impacto que tiene el crimen organizado en la población juvenil de las familias que viven en condi - ciones de pobreza y extrema pobreza en el Estado de Morelos y en otros Estados vecinos. Ante la carencia de ofertas ocupaciones dignas y la pérdida de hori - zonte de futuro deseable, la trasgresión y la violen - cia se suman. Los jóvenes predadores prefieren vivir peligrosamente el presente en una sociedad que les hostil y ajena y los mandos de las organizaciones cri - minales los reclutan o integran a sus bandas a su es - fera de influencia y acción. Es una razón mayor para discutir el legado neoliberal en materia de desigual - dad, violencia y castración del futuro de la juventud de los estratos sociales más pobres. Según el reporte de la PGR para los meses de enero a abril de 2013 Morelos está en primer lugar en los casos de robo con violencia, secuestro y ex - torsión en el panorama nacional y en 5to lugar en casos de homicidio doloso. Pero no es un asunto de coyuntura como lo prueban las estadísticas. De 2011 pasó temporalmente del primer lugar en robo con violencia al segundo puesto a nivel nacional en 2012. Y en materia de secuestros Morelos que alcanzó el primer lugar en 2011 para luego descender. En lo que va de 2013 amenaza con alcanzar un nuevo record. 2 2. Véase: SEGOB, “Incidencia delictiva, Tasas por cada Cien Mil Habitantes: Enero 2000– Abril 2013” [en línea]: http:// www.secretariadoejecutivosnsp.gob.mx/work/models/Se- http://www.infolliteras.com
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