Número 23

51 según lo registra su conocido e ideologizado manual. 7 La revolución científica técnica a la que nos toca asistir viene remodelando las estrategias militares, el perfil y el volumen de las fuerzas armadas a escala planetaria. La velocidad, la intensidad y el carácter episódico de la presencia militar están asociados a las nuevas tecnologías y a la configuración de inédi - tos centros de decisión supranacionales. La civiliza - ción emergente de las nuevas tecnologías tiene la capacidad de aglutinar a diversos grupos nacionales. El mercado formal de armas latinoamericano está atravesado por los hilos invisibles que lo unen al mercado informal que anteriormente surtía alas gue - rrillas y a las mafias y ahora provee y atiende las de - mandas de los profesionales de la violencia: guardias blancas, sicarios y terroristas. Las mafias militares y policiales saquean sus propios arsenales de armas y municiones o trafican y contrabandean armas fuera del país. Paralelamente, se viene desarrollando otro exitoso mercado anexo: el de las tecnologías de la seguridad privada, que abarcan desde limosinas blin - dadas, pasando por microrradares, hasta un nuevo paquete de armas paralizantes y destructivas. La seguridad de la vida cotidiana en las ciuda - 7. Manual del CAD/OCDE Sobre la Reforma del Sistema de Se- guridad (RSS) Apoyo a La Seguridad y a La Justicia . Organiza- tion for Economic, 2009, p.3. des y en el campo se viene privatizando y no pasará por los hogares de los pobres y los asentamientos poblacionales marginales. No por casualidad se han vuelto frecuentes los casos del tipo “fuente oveju - na”, para frenar el delito en las zonas marginales del continente. Mucha mejor opción es la expansión de las policías comunitarias como las que promueve la CRAC. Resulta lamentable que el gobernador Graco presuma haber desactivado la policía comunitaria en Temoac y de estar al frente de todo intento parecido en el estado, en lugar de limpiar su corrupta policía estatal y las municipales. La cultura de la violencia se ha enriquecido con tres lógicas, la del crimen organi - zado con la complicidad de funcionarios de gobierno y oficiales de la policía y la fuerza armada, la de la práctica de la seguridad democrática que en manos de las fuerzas armadas ha sembrado con sus elusivos “daños colaterales” de miles de muertos al país, y la del capital depredador principalmente minero sem- brando la destrucción de la naturaleza, la calidad de vida y de trabajo. Cerrando líneas La crisis que vive el país se ha vuelto crónica, tan - to como la que vive el Estado de Morelos, matices y particularismos aparte. Tema de hondura es el asun - to de la inseguridad, el cual no puede disociarse del agravamiento de la corrupción de las instituciones http://www.ileass.org.sv

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