Número 57

31 empezó a ganar fuerza por influencia directa de los Estados Unidos y algunas voces de médicos insistieron en discutir su penalización. Durante los años treinta finalmente se establecieron los criterios prohibicionistas, quedando el asunto de las drogas bajo la jurisdicción de jueces, po- licías, ministerios y mundos penitenciarios. 2 Así, la historia señala a los chinos quienes trajeron la amapola para su cultivo, produc- ción, comercialización y consumo en la última década del siglo XIX y primera década del si- glo XX en tierras de Sinaloa. Respecto a la tolerancia (de la Cannabis), lla- ma la atención que de febrero a junio de 1940 hubo una aprobación para su consumo regulado por parte de Lázaro Cárdenas, quien reformó el Reglamento Federal de Toxicomanías (y luego lo suspendió ante las presiones de Estados Unidos). Se puede decir que fueron solo cuatro meses de 2 Véase. Pérez Montfort Ricardo. Tolerancia y Prohibición. Aproximacio- nes a la historia social y cultural de las drogas en México 1840-1940. Págs.. 15 y 16. Penguin Random House Grupo Editorial. México. 2016. También, Enciso Froylán. Nuestra Historia Narcótica: pasajes para (re)legalizar las drogas en México . Penguin Random House Grupo Editorial. México. 2015. Y otro aunque no muy reciente: Astorga Luis. El siglo de las drogas: el nar- cotráfico, del porfiriato al nuevo milenio . Plaza Janés. México. 2005. dicho año donde una droga (la mariguana) fue tolerada por el Estado. También es notorio que en esta década de los cuarenta la producción de opio se incrementó en México ante la demanda de drogas durante la Segunda Guerra Mundial. 3 En la década de 1950 la Procuraduría General de la República asumió plenamente la persecu- ción de los delitos contra la salud que el código penal ya tipificaba como delito, es decir, la pro- ducción, distribución, posesión y consumo no prescrito de drogas principalmente la amapola, mariguana y cocaína. Los efectos de la Segunda Guerra Mundial se hicieron presentes en el sen- tido de las repercusiones que la droga consumida generó en los excombatientes en Estados Unidos que la requerían para manejar su síndrome de abs- tinencia. Prácticamente es en esta década donde Culiacán, Sinaloa, se convierte en gran productor y nace el llamado Cártel de Sinaloa, del que en años posteriores surgirán otros carteles en otros puntos del país. Así, durante las siguientes déca- das de 1960, 1970 y 1980 los gobiernos siguien- tes (todos del PRI) mantuvieron controlados a los 3 Pérez Montfort R. ibid. Pp. 229-264.

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