Número 57
61 del 2019 y susceptible incremento a un 25%, fue el parteaguas que obligó a Marcelo Ebrard, Secretario de Relaciones Exteriores de México, a “negociar”. No obstante, aunque el gabinete de Andrés Ma- nuel López Obrador celebró una aparente victoria en las relaciones bilaterales entre México y Estados Unidos, la realidad es distinta, ya que las externa- lidades inmediatas de dicho diálogo impactan a las constantes caravanas centroamericanas, es decir, a “los sacrificados del acuerdo con Trump” (Saldívar y Tourliere, 2019). Así pues, el muro que el em- presario estadounidense prometió en su campaña política es un hecho. La frontera sur de EE. UU está más al sur que nunca: ese sur golpeado, maniatado y testigo de las historias más atroces de los migran- tes centroamericanos es el sur de México, donde ahora entendemos las declaraciones que anuncia- ban: “México pagará el 100% de la construcción. No lo saben todavía, pero van a pagar por el muro”, de modo que se concreta un muro humano con- teniendo a miles de centroamericanos en la fron- tera de México y Guatemala, hasta donde 6,000 elementos de la recién formada Guardia Nacional arribaron aún cuando los acuerdos entre Estados Unidos y México estaban sobre la mesa. Todo este proceso que intensifica las incer- tidumbres del desplazamiento centroamericano hacia el norte del continente, hace invisible el sufrimiento de las caravanas migrantes y el do- lor del que escapan, en el que transitan y el que les espera, pues en ese contexto las violencias sistemáticas se asocian a los sujetos sociales que son considerados menos que humanos, es decir, aquellos que no gozan de autorepresentación y no son tomados en cuenta (Butler, 2012), pues los medios para hacerlo se ubican en esferas so- ciales de acceso restringido. No obstante, en este escenario de rechazo, incertidumbres y violen- cias se constata, como apunta Appadurai (2007), que en las dinámicas de la globalización las mi- norías y la migración resultan necesaria pero no gratas, es decir, los actores migrantes son reque- ridos en las formas de desigualdad derivadas de las ciudades globales para sostener, con su tra- bajo en sectores secundarios, la infraestructura necesaria del sistema global (Sassen, 2007). Sin Figura II. Centroamericanos devueltos por la autoridad migratoria mexicana presentados durante enero, febrero y marzo de 2019. Elaboración propia, base de datos: Unidad de Política Migratoria SEGOB, Boletines estadísticos (2019)
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