Número 61
59 considero un referéndum a voz alzada por la libertad de expresión. Con eso en mente, enumero las principales lecciones y tareas. Primera. Es indispensable mejorar las leyes federales; tienen vacíos jurí- dicos como el que ahora permite el florecimiento de un método inventado en Singapur: presentar costosas demandas judiciales para arruinar y silen- ciar a periodistas independientes. Está a punto, me dicen, una propuesta elaborada por Artículo 19, Fundar y otras organizaciones que están reco- giendo apoyos entre un buen número de legisladores. Debemos apoyarlos para lograr su aprobación. Segunda. Otorgar muchísima más atención al funcionamiento de los sis- temas judiciales de las 32 entidades. Algunos son reductos del pasado que pervierten y lastran una democracia en construcción. El caso del Tribunal Superior de Justicia de la CDMX llama la atención, porque resultan incon- cebibles los testimonios sobre el tráfico de influencias y la corrupción, en una entidad gobernada por la izquierda desde 1997. Morena tiene la forta- leza en la capital para limpiar ese foco de infección; una tarea indispensable en el combate a la inseguridad. Tercera. Se reconfirma el vigor e influencia del periodismo independien- te. Resulta urgente fortalecer las organizaciones de (y para) periodistas existentes, para mejorar la defensa de un gremio y una libertad de expre- sión bajo asedio. Las prioridades serían la protección de colegas trabajando en las regiones más conflictivas, el monitoreo del Mecanismo de protección creado por la secretaría de Gobernación y la capacitación intensiva sobre formas exitosas ensayadas en otros países, para informar sobre las activida- des del crimen organizado. Me resulta imposible anticipar la evolución de mi caso en los tribunales de la capital y, tal vez, la Suprema Corte. En el mejor de los casos, al juicio le restan entre seis meses y un año. Inicio esta espera, argumentado que el himno a favor de la libertad de expresión nos ha dejado tres tareas: refor- mar la legislación federal, vigilar los poderes judiciales de los estados y me- jorar los sistemas de protección y capacitación del gremio. Son exigencias mínimas, si se recuerda que México es uno de los países más riesgosos para el ejercicio de un periodismo independiente y crítico. En todo caso, estas batallas tendrán que librarse cuando pase la emer- gencia sanitaria. Por ahora, están en reposo. @sergioaguayo Colaboró: Zyanya Valeria Hernández Almaguer
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