041 - Enero - Febrero 2016

Entrevista al maestro Enrique González Rojo Arthur hecha por el periodista argentino Adolfo Bianco Ferrer

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Nota: Esta entrevista es producto de una larga conversación que sostuvieron dos viejos amigos de aproximadamente la misma edad: el periodista argentino Adolfo Blanco Ferrer y el profesor Enrique González Rojo Arthur. El primero, en su paso por México, interesado en los problemas de nuestro país y sabiendo que el maestro es un atento observador de ellos, le dejó un cuestionario sobre la situación actual (fundamentalmente de México) con la libertad de que él pudiera acomodar sus respuestas de modo tal que se consiguiera la fluidez de una conversación que interesara al mayor número de lectores mexicanos y de otros países latinoamericanos que enfrentan problemas similares.

 

I

P.- Maestro, si se propusiera mostrar la situación social y económico-política de México (y otros países) en el momento actual ¿qué nos diría?

 

R.- Aunque estoy lejos de ser organicista, echaría mano de una muy vieja pero utilísima comparación: la de la salud individual y la salud pública.

 

P.- ¿Cómo está eso?

R.- Cuando una mujer o un hombre padecen una enfermedad grave (cáncer, diabetes, tuberculosis), los médicos pueden actuar de dos maneras: buscar el alivio o esforzarse en la curación.

 

P.-Alivio y curación ¿no son lo mismo?

R.- No. El alivio es hacer menos insoportable una dolencia, mitigar o aligerar un padecimiento; la curación es hacerlo desaparecer o extirparlo. En México y me atrevo a decir que en todo el mundo se ha renunciado a la sanación de la cruel enfermedad que nos aqueja.

 

P.- Y que es…

R.- Una combinación de capitalismo y el poder sustantivado.

 

P.- ¿Poder sustantivado?

R.- Sí, un poder estatal divorciado de la base popular que dice representar, dejando a un lado por un momento el poder económico de las grandes corporaciones mundiales.

 

P.- Explíquenos cómo está eso de que se ha optado más por el alivio que por la curación?

R.- Quienes creen que la democracia o, como dicen, la “auténtica democracia” (en realidad el capitalismo y la heterogestión) es el mejor o el “menos malo” de los mundos posibles, optan por el alivio y prescinden de la curación.

 

P.- ¿Y eso está mal?

R.- Sí, porque el alivio, en el optimista caso en que se produzca, está lejos de ser el camino o la garantía de la sanación. El alivio, si no hay curación, corre el peligro de esfumarse y ceder su lugar al pertinaz sufrimiento.

 

P.- ¿El alivio, si se da, es entonces efímero?

R.- Sí, en general no dura mucho y como, al cabo de cierto tiempo, tiende a desaparecer, los aliviadores “democráticos” pugnan por reconquistarlo y, como la enfermedad permanece intacta, hay una incesante y desgastadora lucha por obtener una mejoría que no puede ocultar su semejanza con el espejismo.

 

P.- ¿Quiénes sostienen en México este punto de vista?

R.- Todos los que con buenas (o dudosas) intenciones limitan su lucha a defender los llamados “valores democráticos”. Es algo muy característico de buena parte de los articulistas o de programas televisivos como “Primer plano”. Estos politólogos, que son considerados más o menos progresistas, se hallan descontentos con el “tipo de democracia” predominante y, como no van al fondo de la cuestión ni advierten que el tumor maligno que subyace a dicha democracia es el capitalismo, tejen en el vacío y sus denuncias inveteradas de las irregularidades electorales, la corrupción rampante, el tráfico de influencias, la violación de tales o cuales derechos humanos, etc., los coloca del lado de quienes, si no se diagnostica la esencia de la enfermedad y se toman las medidas para combatir no los efectos de la patología, sino sus causas, se conforman con buscar un alivio o la mitigación del sufrimiento de una enfermedad incurable.

 

P.- Pero, maestro ¿existen hoy en día posibilidades reales de curación? ¿Podemos aún hablar del socialismo como la terapia histórica del capitalismo?

R.- Enfoquemos este problema de manera histórica, desde el siglo XIX hasta la fecha. En un primer momento se vio la revolución –lucha armada y guerra civil- como el medio pertinente no sólo para aliviar (o producir reformas progresistas) sino para curar la enfermedad pública que nos tenía, como nos tiene, bajo su patógeno condicionamiento. La Comuna de Paris, la revolución de octubre, la revolución china o la revolución cubana pretendían apuntar en esa dirección.

 

P.- ¿Y ese planteamiento se ha vuelto obsoleto?

R.- Sí y no. Sí, porque ahora los pueblos no quieren la violencia

ni existen las condiciones para que pueda transitarse victoriosamente por esa ruta; y no, porque sí desean, no siempre de manera consciente, una transformación re-volucionaria o sea un cambio estructural que los beneficie verdaderamente. Revolución no es sinónimo de lucha armada.

 

P.- Sea más explícito.

R.- En cierto momento se consideró la revolución violenta (de los de abajo contra los de arriba) como la única vía para la curación, para el aniquilamiento de esa enfermedad de enfermedades que es el capitalismo. Pero resultó que 1) como conducía no de la enfermedad a la salud, sino de una enfermedad a otra -o sea del capitalismo a un régimen que no tenía del socialismo sino el nombre-, 2) como el precio de la mutación era altísimo en dolor, sangre y lágrimas y 3) como la mayoría de la gente, por todo ello, no quiere oír hablar de tal violencia, la lucha armada ha desaparecido como opción de cambio, lo cual significa que no es, hoy por hoy, y en general, el medio adecuado para curar o aliviar la enfermedad del capitalismo.

 

P.- ¿El pueblo quiere, sin embargo, un cambio, algo así como una revolución pacífica?

R.- En efecto, muchos han pensado que la lucha electoral podía servir no sólo para aliviar, sino para extirpar el mal que corroe las entrañas de la sociedad y pasar a una formación de relativa salud pública. Tal el caso, para no mencionar más que un ejemplo, del sueño de Salvador Allende.

 

P.- ¿Y está clausurada tal posibilidad?

R.- Me parece que sí. En la actualidad se puede llegar a la conclusión de que no existe la menor posibilidad de que la vía electoral por sí misma conduzca a la curación en ninguna parte del mundo, México incluido.

 

P.- ¿Tal vez curar no, pero aliviar sí?

R.- En efecto. Con algunas reservas, se puede aceptar que, en ciertos países y en ciertos momentos, la ruta electoral, acompañada de un fuerte movimiento social -como en los casos de Bolivia, Ecuador, Venezuela- puede intentar dar un respiro, desactivar un sufrimiento, pero ni es estable tal situación ni puede curar o erradicar la disfunción patológica estructural.

Premio Leopoldo Zea. Instituto Panamericano de Geografía e Historia (IPGH)

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En 1999 este Instituto creó el Premio Leopoldo Zea que sería otorgado cada dos años a libros sobre Historia de las Ideas. Grande fue la satisfacción de Zea por esta iniciativa. Durante muchos años había colaborado con este organismo internacional, primero creando en la Comisión de Historia en Comité de Historia de las Ideas como se llamaba en esa ápoca. Años después fue Vicepresidente de la misma Comisión de Historia para la que fue elegido en la Asamblea General de Buenos Aires (Argentina) en 1961.

La iniciativa de este premio, que no esperaba, la sintió como un reconocimiento al trabajo realizado en el mismo durante más de 50 años.

La primera vez que se otorgó el premio Zea lo pudo entregar personalmente. Después se han conferido varios a diferentes estudiosos de América Latina.

La premiación al Dr. Ricardo Melgar Bao tiene una especial significación, es la primera vez que lo gana un especialista que fue hace muchos años su alumno.

En los comienzos de los Estudios Latinoamericanos, en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, Leopoldo Zea impartía el Seminario de tesis del Posgrado. Allí es donde llegó Ricardo Melgar para hacer el Doctorado. Venía de su lejana Universidad de San Marcos en Lima y traía formación en filosofía y antropología. En toda su estancia en el seminario destacó siempre por su capacidad e interés en los diferentes temas que se trataban. Por supuesto llamó la atención de Zea que le tomó un sincero afecto. Para obtener el doctorado, Melgar hizo una tesis excelente sobre el movimiento obrero en América Latina. Esta fue publicada en Madrid durante las celebraciones del V Centenario, en 1988, por Alianza Editorial y la Fundación del V Centenario con el nombre de Movimiento Obrero Latinoamericano. Historia de una clase subalterna.

A propósito de esta obra, cuando asistimos a uno de los numerosos actos que se hicieron en España con motivo de esta celebración y siendo Zea el representante de México, fuimos a Madrid y cuál no sería nuestra sorpresa al encontrarnos en la Casa del Libro, en la Gran Vía, que habían destinado un aparador completo para exhibir el libro. Por supuesto que esto le produjo a Zea una gran satisfacción, no solamente por su alumno sino también por el éxito que estaban adquiriendo los Estudios Latinoamericanos de la Facultad.

Hasta aquí algunos recuerdos de nuestro querido Ricardo Melgar.

El año pasado la Dra. Patricia galeana, presidenta actual de la Comisión de Historia del IPGH, me invito a integrar el jurado de este premio. Por supuesto acepté porque todas las cosas vinculadas con Leopoldo Zea me dan gran satisfacción. No sabía quiénes se habían presentado al concurso pero al recibir el material me llamó mucho la atención el libro de Melgar. Lo primero que pensé fue qué difícil era hacer una obra original e interesante sobre cinco autores tan conocidos y con una bibliografía tan amplia.

Los símbolos de la modernidad alternativa. Montalvo, Martí, Rodó, González Prada, Flores Magón, que presentó Ricardo Melgar es realmente muy original. Los autores estudiados pertenecientes al final del siglo XIX y la primera década del XX, desplegaron como dice el autor, un pensamiento crítico a favor de otra modernidad en la que lucharon frente al viejo orden e intentaros superar el inmovilismo de las sociedades de sus épocas. Con un enfoque interdisciplinario analiza a los autores para señalar la importancia del valor discursivo del símbolo. Es decir, el análisis del símbolo está presente en los cinco autores estudiados, a pesar de las diferencias de los mismos.

Quiero destacar el juicio que a nuestro autor merece su trabajo al decir: “Nuestra obra demostró, por último, que la urdimbre simbolica moderna presente en el pensamiento latinoamericano posee pertinencia y valor, sin pretender erigirse en fundamento de una estrategia analítica aplicable a todas las obras de factura intelectual o política. Un argumento nos asiste para tal prevención, que el arte de producir símbolos a través de la palabra escrita, implica un cierto dominio del saber estético y cultural vinculado a las grandes problemáticas nacionales o continentales de un determinado tiempo”[1].

 

[1] Ricardo Melgar Bao. Los símbolos de la modernidad alternativa. Montalvo, Martí, Rodó, González Prada, Flores Magón. Editorial Novedad Cooperativa del Taller Abierto S.C.L., Grupo Académico La Feria, México, 2014.

Carta al Secretario de Cultura y la Directora General del Instituto Nacional de Antropología e Historia

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08 de febrero del 2016.

Mtro. Rafael Tovar y de Teresa.

Secretario de Cultura. 

Lic. María Teresa Franco González Salas

Directora General del Instituto Nacional de Antropología e Historia.

 

Presentes.

El año próximo pasado el INAH tomó una decisión importante al eliminar de su plantilla de trabajadores de Arquitectura, a dos miembros de la Sección de Monumentos Históricos del Centro INAH Puebla quienes, con base en documentos obtenidos vía IFAI, la sociedad civil comprobó que habían falsificado sus títulos profesionales; así como también se conoció que desde hace tiempo, por el mismo hecho, el INAH interpuso una demanda al actual coordinador de dicha Sección de Monumentos, proceso legal que al parecer no ha concluido.

Esta investigación fue realizada ante la preocupación por conocer la trayectoria académica de algunos especialistas del INAH quienes, sorprendentemente, dieron autorizaciones que más que favorecer la conservación del patrimonio arquitectónico y arqueológico de Puebla, lo ha destruido, causando serios daños al paisaje arquitectónico urbano y a los inmuebles históricos de los poblanos, y del patrimonio en general.

Contrariamente a esta situación, con sorpresa nos hemos enterado que recientemente el INAH tomó la errónea decisión de rescindir contrato a la Mtra. en Arq. Marcela Sonia Espinosa Martínez quien a diferencia de los dos ex trabajadores antes mencionados, tiene estudios de licenciatura y maestría. La Maestra Espinosa ha recibido importante reconocimiento por su trayectoria de trabajo en el campo de registro de bienes culturales inmuebles, ha contribuido a documentar a lo largo de su historia laboral, las transformaciones y afectaciones de la ciudad de Puebla de forma gráfica y escrita, situación que reportó oportunamente, a las autoridades locales y central del INAH.

Con base en lo anterior, solicitamos se reconozca la trayectoria laboral de la Mtra. Espinosa y se reconsidere su situación laboral para su reinstalación en esta Institución; ya que más que estar en una situación de despido, merece el reconocimiento del INAH en donde ha laborado a lo largo de 39 años.

De continuar el INAH con este proceso, pareciera que desea enviar un mensaje de intimidación hacia los trabajadores que hacen un esfuerzo importante porque esta Institución cumpla de la mejor manera posible con la importante labor que por Ley Federal tiene encomendada, la investigación, conservación y protección del patrimonio cultural del país, que por ley tiene encomendada.

Agradeciendo de antemano la atención que sirvan dar a la presente, los abajo firmantes hacemos un reconocimiento a la Mtra. en Arquitectura Marcela Sonia Espinosa Martínez, quien recibió el Premio Puebla Patrimonio de la Humanidad por la defensa y conservación del patrimonio edificado; otorgado por el Colegio de Arquitectos de Puebla A.C en el año 2013.

 

FIRMANTES:

 

Cholula Viva y Digna

  1. Blanca Cuautli Guevara
  2. Gabriel Santiago Hernandez
  3. Julieta Gutierrez Lopez
  4. Carlos Guadalupe Heiras Rodríguez
  5. Julio César Laureano Ramírez
  6. María Teresa Limon Marin
  7. Dafné Borromeo Badillo
  8. Loida Chilaca Blanca
  9. Kenia Chilaca Blanca
  10. Jorge Salvador Ortega
  11. Azael Soriano Sanchez
  12. Reyna Carolina Oloño Herrera
  13. María Guadalupe Galindo Vega
  14. Ramiro Amando Gómez Puerto
  15. Maria Cecilia Ramirez Marañón
  16. Martha Nava carrasco
  17. Fortino Romero Moreno
  18. Karina Stephani Martinez Hernandez
  19. Sahira Rincón Montero
  20. Mirna Mancilla León
  21. Armando Perera y Merino
  22. Jesus Huanetl Popoca
  23. Miguel Flores Tlahuel
  24. Xochitl Flores Herrera
  25. Itzel Flores Herrera
  26. Magaly Flores Herrera
  27. Citlalli Flores Herrera
  28. Blanca Elia Torres Martínez
  29. Maria del Refugio Paisano Rodriguez
  30. Ortencia Altagracia Solis XicalI
  31. Antonia Rueda García
  32. Juana Alicia Ordaz Maxil
  33. Jorge Eliut Huitzil Escalante
  34. Víctor Jose Cuautle Torres
  35. Alejandro Paul Xicale Coyopol
  36. Edith Cirne Toxqui
  37. Angélica María Romero Castillo
  38. María Paulina Antonia Nolasco Vizcaíno
  39. Juan Manuel Ramírez Hermoso
  40. Tania Romero Castillo
  41. Roberto Formacio Ramírez
  42. Carmen Mendoza Pastor
  43. María Luisa Formacio Ramírez
  44. Petra Aurora Formacio Ramírez
  45. David Formacio Mendoza
  46. Moises Casco Formacio
  47. Ulises Casco Formacio
  48. Carlos Gerardo Formacio Ramírez
  49. Xochitl Formacio Mendoza
  50. Erik Coyotl Lozada
  51. Josue Xicale Coyopol
  52. Adán Xicale Huitle

 

Comité de Académicos en Defensa del Patrimonio de Cholula 


Anamaria Ashwell

Julio Glockner

Gunther Petrak

Rutilia Amigón

Emma Yanes Rizo

Lidia Gomez

Edmundo Gutiérrez

Gabriela Di Lauro

Víctor Blanco

Juan Manuel Ramírez

Sergio Mastreta

Elvia De La Barquera

La práctica profesional de la antropología en México frente a la flexibilización laboral

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Como organizadores, ponentes y participantes del Simposio “La situación de la práctica profesional de la antropología frente a la flexibilización laboral” en el marco del III Congreso Mexicano de Antropología Social y Etnología, realizado en la ciudad de México del 23 al 26 de septiembre del 2014, deseamos presentar ante la asamblea del Colegio de Etnólogos y Antropólogos Sociales, A.C. (en adelante CEAS), las siguientes reflexiones para su consideración en torno la situación que enfrentan las nuevas generaciones de antropólogos en México en el mercado laboral.

  1. Considerando que desde la fundación del CEAS y de acuerdo con informes de los Consejos Directivos previos, se puede destacar que éste ha priorizado sus atribuciones como colegio para la realización de foros, congresos y eventos de difusión de la investigación científica; así como, ha manifestado su postura como órgano de “análisis y denuncia de los problemas sociales del país”. Sin embargo, ha desatendido otras de sus atribuciones más significativas, entre ellas, “Proponer aranceles y salarios por servicios profesionales y pugnar porque los etnólogos, antropólogos sociales y etnohistoriadores, obtengan una retribución justa que les permita realizar sus tareas con completa dedicación”; “Llevar un registro anual de los trabajos profesionales que realicen sus miembros en el servicio social” y “Proponer normas de contratación y promoción de los etnólogos, antropólogos sociales y etnohistoriadores al servicio del estado, que estimulen su profesionalismo y que aseguren que los puestos públicos que involucren labores de etnología, antropología social y etnohistoria sean desempeñados por profesionales competentes”.
  2. La fundación del CEAS, hace 40 años, promovió la crítica y transformación de los ámbitos institucionales centralizadores en la contratación de antropólogos y etnólogos (principalmente INAH e INI). Asimismo, remarcó la necesidad de crear nuevos espacios laborales y de discusión sobre las tendencias disciplinarias en el ejercicio de la antropología social, la etnología y la etnohistoria.
  3. Pero a cuatro décadas de distancia, el INI ha desaparecido y la institución que lo reemplazó, la CDI a diferencia de la anterior, no conformó el perfil pofesional de su planta de trabajadores de base con antropólogos y, por el contrario, la mayoría de ellos son empleados temporales y mal remunerados, dedicados al levantamiento de datos o la gestión en campo y sin incidencia sobre las políticas del CDI. A su vez, no cuentan con reconocimiento de una filiación institucional que les permita presentarse como representates de una institución; un hecho que los expone a distintas situaciones de riesgo y vulnerabilidad durante el trabajo de campo.
  4. A ello debe agregarse que el INAH, así como diversas instituciones de educación superior e investigación, universidades públicas y privadas y otros Centros SEP-CONACyT, absorbieron laboralmente a los antropólogos formados en décadas pasadas bajo la crítica a la antropología al servicio del estado. No obstante, de manera sistemática estas instituciones y algunos de sus investigadores contratan a estudiantes, pasantes y profesionales desempleados bajo la forma de becarios o ayudantes de investigación. Éstos últimos llevan a cabo levantamientos de datos o gestión en campo en condiciones de alta vulnerabilidad y bajos salarios; a lo que se suma una práctica constante de anonimato de su participación en los resultados finales de los procesos de investigación. De manera semejante ocurre con los profesores contratados por asignatura o bajo la modalidad hora-semana-mes, quienes pese a que regularmente asumen las mayores cargas horarias en la formación del estudiantado de licenciatura no cuentan con derecho de participación en la elaboración y modificación de los planes de estudio o voto en las discusiones institucionales ligadas al ejercicio docente.
  5. Ahora bien, el Plan de Trabajo del Consejo Directivo del CEAS 2013-2015 presentado en asamblea en noviembre pasado, destaca entre sus prioridades “identificar las principales preocupaciones profesionales que como antropólogos enfrentamos para el ejercicio de nuestra disciplina”. Además, considera que para fortalecerse como órgano colegiado debe exhortar a que “los socios fundadores y con mayor experiencia puedan transmitir a los jóvenes sus perspectivas sobre el desarrollo de la disciplina y, en sentido inverso, escuchar a los jóvenes para conocer sus propuestas, inquietudes y maneras de abordar el fenómeno antropológico. Se buscará contar con espacios para aprovechar la experiencia y promover la comunicación inter-generacional”. Como tercer y cuarto punto plantea que “se buscará financiamiento para hacer un estudio sobre la dinámica del mercado de trabajo, una tipología de ocupaciones y perfiles profesionales derivados de la identificación de la inserción de antropólogos en instituciones públicas, gubernamentales, fundaciones privadas, organizaciones de la sociedad civil y otros espacios laborales” y, “Contribuir a la elaboración de planes y programas de estudios de las escuelas de antropología social y etnología”. Tomando en cuenta estos postulados esgrimidos por el propio Consejo Directivo del CEAS, consideramos que éstos deben llevarse a cabo de manera práctica.
  6. Con respecto a la situación del ejercicio profesional de los antropólogos en México, puede referirse tanto al contexto general del actual mercado laboral como a las especificidades propias del campo profesional dentro de nuestra disciplina. A fin de contextualizar ambas problemáticas, de acuerdo a la ANUIES, “a pesar de que en la década pasada se incrementó en 2.8 millones el número de profesionistas en el país, al menos 16%, es decir, 448 mil egresados universitarios, se mantuvieron inactivos, mientras la tasa de desempleo para este sector pasó de 2.3 a 5.1%, con una media de 260 mil nuevos graduados que buscan empleo cada año”.[i] De igual forma, “los empleos con actividades altamente profesionalizadas cayeron de 69 a 61 puntos porcentuales”.[ii] En el caso particular de los antropólogos se señala que “la tasa de desocupación es de las más bajas, también lo es la subocupación (3%). De acuerdo al boletín del CEAS del 2013, el 14% de los antropólogos mexicanos que trabajan en ocupaciones no profesionales se ocupan en tareas catalogadas como de protección y vigilancia, así como operadores de transporte (choferes); mientras que la remuneración promedio para un antropólogo que desempeña actividades profesionales es de 8 mil pesos al mes, ubicándose la antropología en el estrato III de ingreso salarial.[iii] A ello puede sumarse que en el ranking elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad, AC, con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo 2013 del INEGI, la antropología y la sociología son las profesiones con la tasa de desempleo más alta del país. El 14% de quienes cuentan con un título de antropólogo o sociólogo están desempleados, el 69% se haya en busca de empleo y su tasa de informalidad es del 28%. Asimismo, el 86.4% de los antropólogos ocupados se encuentran en condiciones de empleado subordinado, el 2% son empleadores y un 10.9% trabajan por cuenta propia. Además, en el ranking nacional de 62 carreras registradas, la antropología ocupa el número 31 entre las mejores pagadas. Al respecto se aprecia que los antropólogos con trabajo formal perciben en promedio 14,056 pesos al mes, mientras que aquellos empleados de manera informal 5,239 pesos.[iv] Pero estas cifras contrastan con los ingresos salariales de los investigadores de tiempo completo y por citar un ejemplo, un “Profesor Titular C” de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) tiene un suelo base de 22,945.27 pesos al mes, según el tabulador publicado el 1 de Febrero de 2013. De manera complementaria, la UAM ofrece cinco distintos tipos de becas y estímulos para los profesores-investigadores,[v] los cuales sumados en conjunto al sueldo base y a los estímulos del Sistema Nacional de Investigadores (SNI),[vi] dan como resultado que un Profesor Titular C de la UAM con un Nivel III de SNI pueda ganar 88,232.58 pesos en un mes. Con base a lo ya expuesto, se aprecian las diferencias existentes en las condiciones de los profesionales desempleados y subempleados frente a los investigadores con una plaza de tiempo completo. A su vez, se pueden brindar otros ejemplos si se toma en cuenta que el sueldo del director del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) es de 153,483.34 pesos[vii] mensuales y el que percibe el presidente del Colegio de Michoacán (COLMICH) de 113,588.10 pesos.[viii] La diferencia de estos parámetros de ingreso revelan la situación de precariedad de los jóvenes antropólogos para insertarse en el mercado laboral y la polarización salarial al interior de las instituciones de investigación y de educación superior.
  7. En otros aspectos, en el Plan de Trabajo del Consejo Directivo del CEAS 2013-2015 se enfatizó que “el trabajo de campo etnográfico y el desempeño profesional” se ejercen “en contextos de riesgo”, los cuales remiten a la violencia actual que se vive en el país producto de las estrategias de seguridad nacional y las acciones de grupos del crimen organizado. No obstante, la conceptualización de la violencia bajo la cual se desempeña la profesión también debe incluir a los riesgos relativos a la flexibilización del mercado laboral, los cuales inciden en el desarrollo de la práctica aplicada y académica de nuestra profesión.
  8. De igual forma, no sólo existen diferencias intergeneracionales en las perspectivas en torno a la manera de abordar el ejercicio profesional; prevalece una clara situación de desigualdad expresada en las posibilidades e imposibilidades objetivas existentes para hacerlo. Es decir, no se trata meramente de distintos puntos de vista, ya que existen condiciones disímiles de trabajo entre los desempleados, subempleados, profesionales y académicos.
  9. Ahora bien, de acuerdo con el estudio ya citado del Instituto Mexicano de la Competitividad, del total de antropólogos ocupados el 29.1% de ellos presta servicios educativos; 19.9% se desempeña en actividades gubernamentales u organismos internacionales; 11.8% trabaja en actividades de comercio al por menor; 11.7% en servicios profesionales, científicos y técnicos y 8.9% en servicios de salud y asistencia social. Esta composición deja ver que la flexibilización laboral afecta tanto a los antropólogos que laboran en proyectos de gestión, diagnóstico o análisis para instituciones públicas o privadas; aquellos que se dedican sólo a la investigación académica y quienes no desempeñan ningún tipo de trabajo relacionado a su profesión. Sin embargo, pese a las viejas, largas y complejas discusiones en torno a la antropología aplicada y la antropología académica; puede remarcarse que las oportunidades laborales disponibles para antropólogos y etnólogos formados en instituciones de educación superior consisten en su mayoría, en trabajos no académicos.
  10. A su vez, el proceso de formación no se restringe a reproducir un cuerpo de teorías, métodos, técnicas o competencias o a transmitir valores éticos y políticos; también conlleva asumir una responsabilidad con respecto al desempeño profesional bajo condiciones socioeconómicas específicas en un momento histórico determinado. Es decir, el trabajo del profesorado, los estudiantes y profesionistas en formación no debe limitarse a la reproducción de una disciplina; sino a la comprensión de, e incidencia sobre, las condiciones materiales de su reproducción.
  11. A todo ello, debe agregarse que actualmente se discute en el Senado de la República la “Iniciativa con proyecto de decreto por el que se expide la Ley General del Ejercicio Profesional Sujeto a Colegiación y Certificación Obligatorias” presentada el pasado 18 de febrero de 2014 y cuyo resultado tendrá un impacto determinante en el ejercicio de la profesión de la antropología y la etnología. Así como en los planes y programas de estudio de las instituciones de educación superior que imparten dichas disciplinas; por consiguiente, es urgente nuestra participación en la discusión de este proceso legislativo dado que incidirá sobre nuestro desarrollo profesional y educativo.

Expustos los puntos anteriores, manifestamos:

  1. La urgente necesidad de reflexionar colectivamente en torno a una estrategia inter-generacional: a) la cual permita hacer frente a flexibilización laboral que mantiene en situación de riesgo y vulnerabilidad a la mayor parte de los profesionales jóvenes; b) que combata la fragmentación del trabajo y del conocimiento, debido a que tiene amplias repercusiones en torno a la manipulación de las técnicas metodológicas, a un desconocimiento sobre las motivaciones e implicaciones económicas, políticas y sociales que tienen los datos y el conocimiento que se genera; c) que se discuta la propuesta de “Ley General del Ejercicio Profesional Sujeto a Colegiación y Certificación Obligatorias” a fin de elaborar una propuesta por parte del gremio que responda a los intereses, necesidades y la realidad de los antropólogos sociales, etnólogos y etnohistoriadores de México;
  2. La realización de un diagnóstico especializado y técnicamente consistente que permita conocer la realidad de las condiciones de trabajo de los antropólogos (qué hacen, cómo lo hacen, para quién trabajan, en qué y cómo se está utilizando el conocimiento que producen, cuánto vale su trabajo), pues la información disponible es aislada, fragmentada y en muchas ocasiones especulativa;
  3. Que se convoque a un amplio debate en torno a la elaboración de un tabulador que permita al CEAS hacer efectivas sus atribuciones en torno al ejercicio de la profesión y que como colegio constituya un instrumento que permita otorgar capacidad de negociación a los profesionales; tales atribuciones, de acuerdo con los estatutos son: “Vigilar el ejercicio profesional del Etnólogo, Antropólogo Social y Etnohistoriador con objeto de que este se realice de acuerdo a la ley y la ética”; “Procurar activamente que el ejercicio profesional […] contribuya a: la conservación del patrimonio cultural y el análisis y denuncia de los problemas sociales del país”; “Proponer aranceles y salarios por servicios profesionales y pugnar porque los etnólogos, antropólogos sociales y etnohistoriadores, obtengan una retribución justa que les permita realizar sus tareas con completa dedicación”; “Servir de árbitro en los conflictos entre sus propios miembros y entre éstos y las personas físicas y morales que contraten sus servicios profesionales, cuando acuerden los mismos someterse a dicho arbitraje”; “Llevar un registro anual de los trabajos profesionales que realicen sus miembros en el servicio social”; “Proponer normas de contratación y promoción de los etnólogos, antropólogos sociales y etnohistoriadores al servicio del estado, que estimulen su profesionalismo y que aseguren que los puestos públicos que involucren labores de etnología, antropología social y etnohistoria, sean desempeñados por profesionales competentes”; “Presentar la colaboración que se le solicite como cuerpo de consulta técnica”; “Solicitar a los particulares e instituciones, nacionales y extranjeras, que realicen investigaciones en etnología, antropología social y etnohistoria en la República Mexicana una relación de las características y finalidades de sus proyectos, así como un informe sobre los resultados de los mismos, sean o no publicados, que le permita regular que los antropólogos puedan recibir remuneraciones justas y no únicamente en torno al análisis y denuncia de los problemas sociales del país”;
  4. Que se procure una estrategia para incorporar a la mayor cantidad de profesionales y fortalecer al Colegio de Etnólogos y Antropólogos Sociales en su calidad de institución con atribuciones y facultades legales para hacer frente a los problemas que los antropólogos sociales, etnólogos y etnohistoriadores encuentran en el mercado laboral;
  5. Debido a la situación de desigualdad y precariedad en la que se encuentran estudiantes y profesionales desempleados y subempleados; así como de la importancia de contar con sus experiencias profesionales y avances de investigación en eventos tales como foros, congresos y actividades para la difusión de la investigación, recomendamos que no se les cobren cuotas como participantes y ponentes para dichos eventos. Dado que ello disuade su participación al no contar con posibilidades objetivas de pago de las matrículas; además de que reproduce y refuerza una frontera intergeneracional y de estatus laborales; entre quienes ejercen la disciplina desde un trabajo estable y bien remunerado y quienes están sujetos a condiciones flexibles de trabajo o al trabajo informal, en su mayoría jóvenes.

Finalmente, esperamos que la situación expuesta, las solicitudes y recomendaciones dadas sean tomadas en cuenta y den lugar a la apertura de un proceso de diálogo intergeneracional y una reorganización del CEAS que consideramos impostergable; pues sólo así, se podrán trazar los caminos y acciones que conduzcan a un ejercicio digno de la profesión antropológica en beneficio de las poblaciones con las que trabajamos y de acuerdo con los retos que se presentan en el mundo contemporáneo.

PARA AGREGAR TU NOMBRE A LA PRESENTE, FAVOR DE ENVIAR UN CORREO ELECTRÓNICO A Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. INDICANDO QUE DESEAS ADHERIRTE A LA CARTA. (Escribir nombre completo, filiación institucional o ejercicio independiente).

           

Atentamente,

Patricia Legarreta Haynes, UAM-Iztapalapa                        

Mitzi Candelaria Gómez, UAM-Iztapalapa

Alejandra Letona Rodríguez, UAM-Iztapalapa                   

Rodrigo Llanes Salazar, UAM-Iztapalapa

Rebeca Orozco Aceves, ENAH                                           

Dahil Mariana Melgar Tísoc, CIESAS

José Luis Lezama Núñez, SRE/ PNUD                               

Santiago Bastos, CIESAS

Mario Hernández Trejo, UAM-Iztapalapa                           

José Luis Escalona Victoria, CIESAS

Ileana Gabriela Herrera Acevedo, COLEF                          

Roberto Melville, CIESAS

Adriana Zentella, Chávez, CIESAS                                     

Gabriela Torres Mazuera, CIESAS

Yutzil Tania Cadena Pedraza, UAM-Iztapalapa                   

Lesly Chávez Galicia, UACM

Horacio Almanza Alcalde, Centro INAH Chihuahua          

Mario Manuel Villegas Martínez, ENAH

Nicolás Olivos Santoyo, UACM                                         

Mario Padilla Pineda, UACM

Daniela Reyes Lara, CIESAS                                              

Paulina Ibarrán Hernández, UACM

Daniel E. Burgueño Hernández, UAS                                 

Juan Enrique Llanos, ENAH

María Fernanda Jiménez Vázquez, UACM                         

Dolores Coronel Ortiz, UIA

Pablo Mateos Rodríguez, CIESAS                                      

Florencia Mercado, UAM-Iztapalapa

Dianela Angulo Vázquez, UAM-Iztapalapa                        

Nancy Wence, UAM-Iztapalapa

Betzabé Márquez E., UAM-Iztapalapa                                

Claudio Basabe, UAM-Xochimilco

Brenda Escutia Molina, UACM                                           

Rosario Mata, UAM-Iztapalapa

Daniela Oliver Ruvalcaba, UAM-Iztapalapa                       

Celia Arteaga, CIESAS

Ivette Flores, CIESAS                                                          

Rafael Alonso Hernández, CIESAS

Asman González Rojas, UDG                                             

Karla Vivau Quiroz, ENAH

Shamel Maciel Valle, ENAH                                               

Rafael Martínez Mondragón, ENAH

Gabriela Rodríguez Beltrán, ENAH                                    

Dulce Leidy Olguín Mora, ENAH

Johnatan Alejandro Zavala, ENAH                                     

Rafael Ortega Sinaloa, ENAH

Andrei Ornelas Armendariz, EAHNM                                

Julio César Ponce Vicente, ENAH

Adriana Cadena Roa, UNAM                                             

Ginna Zabre Santamaría, INSYDE

Mayarí Hernández Tamayo, UCSJ                                      

Delia Sánchez Bonilla, UAM-Iztapalapa

Maira Oliva Ríos, CIESAS                                                  

Arturo Zepeda Rojas, UIA

Mayra Nallely González Flores, UAM-Iztapalapa               

Miriam Vivas Pioquinto, UAM-Iztapalapa

Pablo Alberto Cruz Morales, DEAS                                    

Emmanuel Carrera Carrillo, UAM-Iztapalapa

María Guadalupe Ferrusca Rico, UAQ                                

Ariadna Ramonetti, UIA

Miguel Cipactli Romero Ramírez, UACM                          

Elisa Godínez Pérez, UAM-Iztapalapa

Karla Como Martínez                                                          

Brenda Gabriela Pérez Meza

Alejandro Sánchez Bandala                                                 

 

[i] “Deterioro, en la calidad del empleo de los profesionistas. Se mantuvieron inactivos 448 mil egresados: estudio de la Anuies” en La Jornada, 15 de Marzo 2012. Consultado el 31/03/14.

[ii] Íbid.

[iii] Gallart Nocetti, María Antonieta y Ludka de Gortari Krauss, “Presentación”, en Boletín Colegio de Etnólogos y Antropólogos Sociales, AC “Antropología y prácticas profesionales diversas”, 2013, p. 6-7.

[iv] Instituto Mexicano de la Competitividad, AC, “Compara carreras. Una herramienta sobre las consecuencias económicas de escoger una carrera”, en comparacarreras.org Consultado el 14/09/2014

[v] ‘Estímulo a la docencia y la investigación’, ‘Beca de apoyo a la permanencia del personal académico’, ‘Estímulo a los grados académicos’, ‘Estimulo a la trayectoria académica sobresaliente’, ‘Beca al reconocimiento de la carrera docente’. Fuente: “Acuerdo 01/2013 del rector general”, en: http://www.uam.mx/acuerdosrg/2009-2013/vigentes/acuerdo_RG_01_2013.pdf. Consultado el 31/03/2014.

[vi] Los datos referentes al SNI fueron tomados de: “Acuerdo por el que se reforman diversos artículos del Sistema Nacional de Investigadores, publicado por el Diario Oficial de la Federación, Miércoles 26 de Diciembre de 2012” en http://www.conacyt.mx/index.php/el-conacyt-sistema-nacional-de-investigadores. Consultado el 31/03/2014.

[vii] Portal de Obligaciones de Transparencia del CIESAS, consultado el 22/09/2014.

[viii] Portal de Obligaciones de Transparencia del Colegio de Michoacán, consultado el 22/09/2014.

Impiden la Salida de Gustavo Castro Soto de Honduras, tememos por su vida

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La madrugada del jueves 3 de marzo nuestra compañera hondureña Berta Cáceres y el mexicano Gustavo Castro fueron atacados en el poblado de La Esperanza en Honduras, en donde lamentablemente murió la compañera Berta, y Gustavo Castro fue herido. Dichos ataques son parte de toda una cadena de amenazas, hostigamiento y criminalización de los que la compañera Berta y el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) habían sido víctimas. Esto ocurre por la notable lucha por la defensa de la tierra y los derechos del pueblo Lenca y que el gobierno Hondureño no atendió, a pesar incluso de las diversas medidas de seguridad con las que se contaban.

Hasta el momento el compañero Gustavo Castro, coordinador de Otros Mundos Chiapas A.C. Amigos de la tierra México y miembro del Movimiento Mexicano de Afectados por las Presas (MAPDER) y la Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA) el Movimiento Mesoamericano contra el Modelo Extractivo Minero (M4), continua retenido en Honduras, se encuentra en una situación de falta de protección a su integridad física y psicológica debido a los largos e ineficientes procesos de averiguación que el Gobierno de Honduras está llevando a cabo, sobre del asesinato de la compañera Berta Cáceres.

Gustavo Castro ha cumplido con todos los trámites, declaraciones y solicitudes que el gobierno de Honduras le ha solicitado. Sin embargo, la Fiscalía Hondureña lo ha retenido en el país apesar de que el día 5 de marzo del presente, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) emitió Medidas Cautelares sobre el caso para la protección del COPINH, la familia de Berta Cáceres y Gustavo Castro, específicamente resaltamos la medida dirigida a la situación de Gustavo Castro: “Tomando en consideración la información presentada que indica que el señor Gustavo Castro ha decidido salir del país para salvaguardar su seguridad, la CIDH considera necesario que el Estado tome todas las medidas necesarias para asegurar su seguridad durante todo el proceso para preparar y completar su salida” . En coordinación con la Embajada de México en Honduras y habiendo terminado todos los procedimientos judiciales, Gustavo Castro tomaría un vuelo en la madrugada del día, domingo 6 de marzo, hacia la Ciudad de México.

Acompañado por la Embajadora Dolores Jiménez y el Cónsul Pedro Barragán, se dirigieron al aeropuerto para tomar el avión previsto. Cuando Gustavo se disponía a hacerlo, fue interceptado por personas de la Fiscalía de Honduras sin mostrar requerimiento oficial alguno y la Embajadora y el Cónsul tuvieron que resguardarlo físicamente para que pudiera ingresar nuevamente al coche oficial de la Embajada en el que se habían transportado para su protección.

Gustavo Castro está retenido en tierras hondureñas y es amenazando por el Gobierno de Honduras de hacerlo salir de la Embajada Mexicana, único lugar donde se encuentra protegido y resguardado, a pesar de que Gustavo ha cumplido con todos los requerimientos para aportar a la investigación.

El equipo de Otros Mundos A.C. y las redes y movimientos de las que somos parte externamos nuestra profunda indignación por el asesinato de la compañera Berta Cáceres y el procesos que se da en Honduras para criminalizar al pueblo lenca y al COPINH, ahora culpabilizándoles del asesinato y protegiendo a la empresas constructora de la hidroeléctrica que amenaza a las comunidades y sus derechos. Esta escalada de violencia desatada contra los compañeros ha tocado la vida e integridad de nuestro compañero Gustavo Castro y con ello a los pueblos y organizaciones que defendemos el agua, la vida y el territorio de las empresas extractivas en México y en Latinoamérica.

Solicitamos a todas las organizaciones, movimientos y colectivos continúen en alerta, agradecemos todas las muestras de solidaridad que hasta ahora nos han brindado, pero creemos muy importante seguir con la acciones. Todo correo electrónico, cartas a las embajadas de Honduras en los países, llamada, mención en redes sociales son importantes para lograr la seguridad de Gustavo Castro y apoyar las legítimas luchas del COPINH.

Para cualquier información comunicarse al siguiente correo electrónico:Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Otros Mundos A.C./ Amigos de La Tierra México
Red Mexicana de afectados por La Minería (REMA)
Movimiento Mesoamericano contra el modelo extractivo Minero (M4)
Movimiento Mexicano de Afectados por las Presas y en Defensa de los Ríos (MAPDER)
Red Latinoamericana contra Represas y por sus comunidades y el agua (REDLAR)
Amigos de la Tierra Internacional (ATI)